1. Escribe un asunto claro
Incluye el nombre del proyecto y la palabra 'propuesta' o 'cotización'. Evita asuntos genéricos como 'Info' que se pierden en la bandeja de entrada.
El documento importa, pero cómo lo envías también. Un mensaje confuso hace que una buena propuesta se lea por encima y se pierda.
Link público, sin adjuntos que se pierdan en el correo.
Resumen rápido
Enviar un PDF sin contexto en el cuerpo del email. El cliente recibe un archivo pesado, sin saber qué esperar dentro, y muchas veces lo deja para 'después'. El mensaje que acompaña la propuesta debe resumir lo esencial.
Incluye el nombre del proyecto y la palabra 'propuesta' o 'cotización'. Evita asuntos genéricos como 'Info' que se pierden en la bandeja de entrada.
Antes de que el cliente abra el documento, debe saber qué le estás proponiendo y por qué monto aproximado. Esto reduce fricción para abrir el archivo completo.
Di qué necesitas del cliente: aprobar, firmar, agendar una llamada. Un email sin llamada a la acción se queda sin respuesta con más frecuencia.
Si no hay respuesta, un recordatorio breve y cordial recupera buena parte de las propuestas 'perdidas' por simple falta de tiempo del cliente.
Ejemplo
Asunto: Propuesta comercial — Rediseño web Estudio Almendra
Quotive genera un link público para cada cotización: el cliente la abre sin descargar nada, puedes ver cuándo la vio, y el email que envías puede ser tan corto como el ejemplo de arriba porque todo el detalle vive en el link.
Probar Quotive gratisUn link con seguimiento es más confiable: sabes si el cliente lo abrió, evitas archivos pesados y puedes actualizar la propuesta sin reenviar nada.
Entre 48 y 72 horas después del envío es un buen punto para un recordatorio breve, sin sonar insistente.
Si ya tuviste una conversación previa, ayuda avisar que la propuesta está en camino. Si es el primer contacto, un email claro suele bastar.